Bienvenidos a un episodio especial de Pasos de Consciencia. En esta ocasión me acompaña Jacqueline Rendich, Directora de la International Association of Coaching (IAC), quien escribió el prólogo de mi próximo libro: “Coaching para Migrantes”. Conversar con ella siempre es un ejercicio de profundidad, y en este episodio exploramos los conceptos centrales de la obra.
El punto de partida de nuestra charla aborda una paradoja que resuena a lo largo de todo el libro: el viaje nunca fue necesario, pero a la vez era necesario. Muchas veces compramos un billete de avión creyendo que vamos hacia afuera, buscando un mejor sueldo, un nuevo idioma o salir de la zona de confort, para descubrir más tarde que el verdadero viaje siempre fue hacia nuestro interior.
En este episodio conversamos sobre reflexiones muy potentes que te invitarán a cuestionar tu propia perspectiva de vida:
El Personaje frente al Observador
Al cruzar fronteras, los títulos y el estatus que creíamos que nos definían pierden su validez. En la charla comparto una anécdota trabajando como camarero en un restaurante de Madrid con un subterráneo gigante, donde ordenaba mesas mientras recordaba mi título de ingeniero y mi MBA. Esa caída de etiquetas te obliga a desmantelar al “personaje” social para dejar al descubierto al “observador” puro. Profundizamos en que cualquier persona puede experimentar esto; una crisis existencial o una pérdida profunda pueden despertar a nuestro “migrante interno”, transformando por completo nuestra manera de habitarnos, incluso sin movernos de nuestro país.
Los Quiebres y la Realidad Material
Migrar conlleva enfrentar quiebres económicos, afectivos, de identidad y de sentido. Junto a Jacqueline pusimos sobre la mesa una realidad fundamental: el trabajo espiritual y la meditación jamás van a ablandar los sistemas legales ni a mover las fronteras. Estamos inmersos en un plano material con reglas estrictas que debemos cumplir. La verdadera transformación radica en la consciencia con la que enfrentamos la falta de dinero o la burocracia de los papeles, impulsados por la entereza que surge al “quemar las naves” cuando dejamos todo atrás.
La Consciencia: Reaccionar frente a Responder
Conversamos sobre la diferencia profunda entre una reacción impulsiva y una respuesta consciente. Cuando nos sentimos amenazados ante un quiebre, nuestros instintos nos empujan a huir, atacar o paralizarnos. Al crear una pausa consciente antes de actuar, permitimos que nuestra mente procese la información con claridad. En ese pequeño espacio de tiempo y consciencia reside nuestra verdadera capacidad de elegir cómo enfrentar la adversidad, dejando atrás los miedos más primitivos.
El Dharma y el límite de la visión “fuera del bosque”
En este punto del episodio, comparto la perspectiva central sobre el Dharma: tu punto de vista es valioso, precioso e indispensable. La existencia misma requiere tu mirada única para completarse; por algo existes. Jacqueline destacó esta visión y la confirmó como un argumento prácticamente irrefutable.
A veces juzgamos nuestra vida desde “adentro del bosque”, viendo únicamente tropiezos y errores. Durante la charla hablamos de elevar la consciencia y mirar desde “afuera del bosque” para comprender que el universo funciona con una inteligencia perfecta. Aprovecho este espacio escrito para expandir esa idea: esta metáfora, aunque útil en un principio, también se queda corta.
Tomar distancia aporta claridad frente al sufrimiento inmediato, aunque creer que podemos salir del bosque mantiene una dualidad: asume que hay un sujeto que mira y un objeto observado, conservando la separación. En la búsqueda de la completitud absoluta, el salto definitivo llega al comprender la total ausencia de un “afuera” real. El observador, la acción de observar y el bosque entero representan exactamente el mismo fenómeno manifestándose de forma simultánea. Al final, cualquier intento de salirse del sistema simplemente te coloca en la frontera de un sistema más grande, manteniendo intacta la ilusión de la distancia.
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