Muy de acuerdo con lo del espejo interior. Yo añadiría algo que viví en carne propia: perdí más del 90% de mi patrimonio, dos veces, no por escasez ni miedo consciente, sino porque mi capacidad interna para sostener ciertas cifras no había crecido al mismo ritmo que mis ingresos.
No basta con soltar el agarre y operar desde el flujo. Si la capacidad interna no se expande, hasta la abundancia bien recibida se sabotea sola.
Gracias por escribir esto con tanta honestidad, Juan.
Muchas gracias por leer el artículo y por tu comentario, eres muy amable. Lo que mencionas tiene mucho sentido para mí. Me surge una duda respecto a tu experiencia: ¿qué proceso viviste para recuperar tu patrimonio? ¿Qué cambio interno experimentaste que produjo esos nuevos resultados?
Gracias por tu pregunta. Solo me falta un capítulo de un libro que he escrito en el que narro el proceso.
Sin embargo, de forma muy breve, te puedo contar que todo pasó por jurarme a mí misma y a la divinidad cuando perdí mi cuenta la segunda vez: que no le entregaría mi poder a nadie nunca más (me había fiado de las opiniones ajenas más que de mi criterio).
A partir de este momento, empecé a invertir según mis criterios y mis cuentas comenzaron a crecer. Esto me otorgó más seguridad en mí misma y así se creó una espiral de potenciamiento.
El cambio interno fue enorme: de no creer en mí y esconderme tras los proyectos y empresas de otros, pasé a crear el mío propio (Wealth Within más clientes que quieren aprender en bolsa), dando la cara y enfrentando los miedos a la crítica, al fracaso, etc.
Al comprometerme conmigo misma, se me van presentando oportunidades nuevas que, de otro modo, no me habrían llegado. Y no es solo una forma de hablar.
Espero que esto responda a tus preguntas. Si quieres más detalles o alguna aclaración, será un placer.
Muy de acuerdo con lo del espejo interior. Yo añadiría algo que viví en carne propia: perdí más del 90% de mi patrimonio, dos veces, no por escasez ni miedo consciente, sino porque mi capacidad interna para sostener ciertas cifras no había crecido al mismo ritmo que mis ingresos.
No basta con soltar el agarre y operar desde el flujo. Si la capacidad interna no se expande, hasta la abundancia bien recibida se sabotea sola.
Gracias por escribir esto con tanta honestidad, Juan.
Muchas gracias por leer el artículo y por tu comentario, eres muy amable. Lo que mencionas tiene mucho sentido para mí. Me surge una duda respecto a tu experiencia: ¿qué proceso viviste para recuperar tu patrimonio? ¿Qué cambio interno experimentaste que produjo esos nuevos resultados?
Gracias por tu pregunta. Solo me falta un capítulo de un libro que he escrito en el que narro el proceso.
Sin embargo, de forma muy breve, te puedo contar que todo pasó por jurarme a mí misma y a la divinidad cuando perdí mi cuenta la segunda vez: que no le entregaría mi poder a nadie nunca más (me había fiado de las opiniones ajenas más que de mi criterio).
A partir de este momento, empecé a invertir según mis criterios y mis cuentas comenzaron a crecer. Esto me otorgó más seguridad en mí misma y así se creó una espiral de potenciamiento.
El cambio interno fue enorme: de no creer en mí y esconderme tras los proyectos y empresas de otros, pasé a crear el mío propio (Wealth Within más clientes que quieren aprender en bolsa), dando la cara y enfrentando los miedos a la crítica, al fracaso, etc.
Al comprometerme conmigo misma, se me van presentando oportunidades nuevas que, de otro modo, no me habrían llegado. Y no es solo una forma de hablar.
Espero que esto responda a tus preguntas. Si quieres más detalles o alguna aclaración, será un placer.
Un saludo, Juan. Feliz día.